ARTÍCULO Las relaciones saludables como pilar del bienestar integral
Las relaciones saludables como pilar del bienestar integral
por Karla Gisela Ríos Vázquez
Convivimos con personas prácticamente todo el tiempo: en la casa, en la escuela, en el trabajo, en reuniones sociales e incluso a través de una pantalla.
“Aunque no siempre lo notemos, estas interacciones impactan directamente en nuestra salud física, mental y emocional”, señaló Mónica Garza, especialista en psicología.
Por eso, en este artículo vale la pena detenernos un momento y pensar sobre la importancia de nuestros vínculos, especialmente en un mundo cada vez más acelerado y demandante.
“No es solo reflexionar, sino buscar formas de conectar de manera más consciente y fortalecer las relaciones que realmente nos hacen bien”, añadió Mónica Garza.
Las relaciones de hoy
Hoy en día, la forma de relacionarnos se vive de múltiples maneras.
“La tecnología merece destacarse, porque si bien ha transformado la forma de vincularnos, no ha modificado una necesidad básica del ser humano: conectar con otros”, explicó Garza.
En este sentido, señaló que, más allá del medio, lo que realmente importa es la calidad de la relación: que haya confianza, constancia y cercanía.
“No se trata de evitar la soledad a toda costa, sino de construir lazos que tengan sentido”, expresó.
Al mismo tiempo, destacó que es importante reconocer que no todas las personas requieren el mismo nivel de interacción.
“Lo esencial es que cada individuo pueda contar con vínculos positivos que favorezcan su propio bienestar”, compartió.
Las habilidades sociales se entrenan
Muchas personas se describen a sí mismas como “poco sociables” o “malas para socializar”.
Sin embargo, de acuerdo con Mónica Garza, estas percepciones no son rasgos permanentes ni talentos innatos, sino habilidades que se pueden aprender y fortalecer.
“Si la persona así lo desea, es posible desarrollar competencias como conversar, escuchar, saludar o expresar sentimientos, contribuyendo a mejorar significativamente la calidad de vida”, dijo.
Señaló que la terapia psicológica puede ser un recurso muy valioso en este proceso.
“Trabajar con un especialista permite identificar patrones de pensamiento que limitan la interacción social y practicar nuevas formas de relacionarse en un entorno seguro”, explicó.
“Esto ayuda a ganar confianza y a sentirse más cómodo en distintos contextos sociales, disfrutando de interacciones más satisfactorias y significativas”, agregó.
Cuando la relación deja de ser sana
Si bien las relaciones humanas son fundamentales para el bienestar integral, también es importante reconocer que no todas generan beneficios.
En este punto, Mónica Garza explicó que entra en juego el equilibrio, un concepto basado en la filosofía de Aristóteles, donde se explica que cualquier virtud llevada al extremo deja de ser virtud.
“Un ejemplo frecuente es la honestidad sin empatía, donde decir todo sin filtro, sin contexto y sin considerar el impacto en el otro, puede resultar dañino para la relación”, comentó.
Compartió que este tipo de dinámicas se presentan especialmente en las relaciones de pareja, donde conductas como la crítica constante, la actitud defensiva o el obstruccionismo emocional, debilitan la conexión y erosionan la confianza con el tiempo.
Ante estos escenarios, señaló que establecer límites para la protección del bienestar emocional es un mecanismo fundamental, ya que relacionarse con alguien no significa tolerar todo.
No obstante, subrayó que estos patrones de interacción pueden trabajarse y mejorar con acompañamiento profesional, lo que permite construir vínculos más sanos y funcionales.
Las relaciones que construimos no solo nos acompañan en el día a día, sino que influyen directamente en cómo nos sentimos, cómo nos percibimos y cómo enfrentamos la vida.
Como señaló Mónica Garza, una relación saludable va más allá de “llevarse bien”: implica construir vínculos basados en el respeto, la confianza y el cuidado mutuo, así como reconocer y trabajar conscientemente aquellas dinámicas que dejan de ser beneficiosas.
“Esto equivale a autocuidado, y apostar por relaciones saludables se traduce, a largo plazo, en una mejor salud emocional, física y mental, y una mejor calidad de vida”, concluyó Mónica Garza.
Lic. Mónica Cecilia Garza Martínez

Es licenciada en Psicología por la Universidad de Monterrey y cuenta con una Maestría en Liderazgo Positivo, con enfoque en Psicología Positiva, por la Universidad Tecmilenio.
Actualmente se desempeña como profesora en el Departamento de Psicología Clínica y de la Salud del Tecnológico de Monterrey.